#SPA25CalFall25 #BécquerRomanticismo Entre la Rima XI y la Rima LIII, la que más me gusta es la Rima LIII, porque siento que refleja de manera más profunda los rasgos esenciales del Romanticismo. En cuanto al léxico, la Rima XI utiliza un vocabulario directo y sensual, donde tres voces femeninas se presentan con diferentes imágenes, hasta que aparece la mujer imposible, idealizada, que el poeta anhela. En cambio, la Rima LIII se apoya en un léxico más melancólico y nostálgico, cargado de imágenes de la naturaleza (“golondrinas”, “madreselvas”, “palabras ardientes”), lo cual conecta con la idea romántica de fugacidad y del recuerdo imposible de revivir. Si vemos la métrica y la rima, ambas muestran la libertad del Romanticismo. La Rima XI está formada por versos endecasílabos con rima consonante que alterna, lo que le da un tono más dramático y dialogado. La Rima LIII combina versos endecasílabos y heptasílabos con rima consonante, pero con más variación, lo que genera un ritmo más musical y lírico, cercano a una canción triste. Respecto a las figuras retóricas, la Rima XI utiliza personificación y paralelismos (“Yo soy ardiente, yo soy morena…”) para crear un contraste entre la mujer real y la inalcanzable. La Rima LIII recurre a la anáfora (“Volverán…”) y a la hipérbole para subrayar la imposibilidad de recuperar un amor perdido. Estos recursos intensifican la emoción y transmiten el dolor romántico de lo irrepetible. Por todo esto, prefiero la Rima LIII, porque me parece más universal y emotiva: cualquiera puede identificarse con la experiencia de un amor que no volverá. Mientras la Rima XI resalta el deseo de lo inalcanzable, la Rima LIII transmite con más fuerza el sentimiento de pérdida y nostalgia, que son ejes centrales del Romanticismo.
Want to write longer posts on Bluesky?
Create your own extended posts and share them seamlessly on Bluesky.
Create Your PostThis is a free tool. If you find it useful, please consider a donation to keep it alive! 💙
You can find the coffee icon in the bottom right corner.