En el video, la lectura del libro destaca que la lengua desde la que hablamos no es neutral; está atravesada por nuestra historia, nuestro territorio, y las heridas que llevamos. Ella explica cómo el lenguaje revela la posición que ocupamos socialmente y cómo, para quienes habitan una frontera, la lengua se vuelve también un espacio de tensión y de identidad. En “Hablar en lenguas”, Anzaldúa también muestra cómo su lenguaje es parte de quién es. Su escritura desafía las reglas gramaticales tradicionales. Esto no es un error, sino una forma consciente de reconocer su origen en la frontera sur de Texas y de afirmar su identidad chicana. Incluso el formato del ensayo rompe lo esperado. No es un ensayo académico típico, sino una carta personal dirigida a otras mujeres como ella. Igual que su lengua está hecha de mezclas e historia, la forma del texto también refleja su deseo de escribir desde su experiencia y no desde normas establecidas por una cultura dominante. La novedad literaria aquí es que Anzaldúa no intenta “corregirse” para encajar. Su estilo híbrido muestra que la lengua puede ser un territorio vivo, lleno de memoria y conflicto, pero también de fuerza. Como menciona el video, hablar desde la frontera significa reconocer la herida y al mismo tiempo convertirla en hogar. Anzaldúa transforma el lenguaje en una afirmación de identidad.
Want to write longer posts on Bluesky?
Create your own extended posts and share them seamlessly on Bluesky.
Create Your PostThis is a free tool. If you find it useful, please consider a donation to keep it alive! 💙
You can find the coffee icon in the bottom right corner.